El 24 de julio a la 1 de la madrugada, hora del este, Washington activó un arancel de entre 10% y 12.5% contra 60 países señalados por no combatir el trabajo forzado en sus cadenas de producción. México quedó en esa lista. Pero el número que le toca pagar no cambió un centavo: sigue siendo 10%, el mismo que regía desde febrero. Lo único que puede moverse de verdad se define recién en septiembre, cuando Washington y la Ciudad de México se sienten a la cuarta ronda de revisión del T-MEC.
De dónde salió este arancel
Para entender por qué el 10% no es noticia hay que retroceder a febrero. Ahí, apenas asumido, Donald Trump intentó cobrar un arancel parejo de 25% a las exportaciones mexicanas. La Suprema Corte de EU tumbó buena parte de sus aranceles globales por exceso de facultades presidenciales, y la Casa Blanca respondió con un parche: un 10% temporal amparado en la Sección 122, con vencimiento fijado para este mismo viernes. Esa fecha llegó, y en vez de desaparecer, el 10% cambió de nombre: ahora corre bajo la Sección 301, justificado en una investigación sobre trabajo forzado que arrancó en marzo y que analizó a 60 economías, entre ellas México, Canadá, la Unión Europea, India y Reino Unido.
El 85% que no paga nada
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, fue el primero en bajarle el dramatismo al anuncio: según explicó, 85% de las exportaciones mexicanas cumple las reglas de origen del T-MEC y sigue entrando a EU con arancel cero, con las excepciones ya conocidas de acero, aluminio y autos, que se rigen por otro mecanismo (la Sección 232) y no por este decreto. El 10% de la Sección 301 solo golpea al 15% restante: la porción de exportaciones que no logra certificar suficiente contenido regional norteamericano.
| País / bloque | Tasa Sección 301 | Detalle |
|---|---|---|
| México | 10% | Solo a exportaciones fuera de las reglas de origen del T-MEC |
| Canadá | 10% | Mismo criterio T-MEC que México |
| Costa Rica, Panamá, Rep. Dominicana | 12.5% | Tasa más alta dentro de la región |
| Unión Europea (27 países) | 10% | Arancel conjunto para el bloque |
| China | Fuera de esta lista | Sujeto a aranceles propios y más altos, por otra vía legal |
El peso no se movió
Si esto fuera un golpe real, el mercado cambiario lo habría sentido. No fue así. El viernes 24, el peso cerró alrededor de 17.48 pesos por dólar, con una apreciación de 0.24% en el día y una ganancia semanal de 0.22%, según el tipo de cambio interbancario que reporta Banxico. Los operadores leyeron el anuncio de la USTR tal como lo explicó Ebrard: ni una tasa nueva ni una sorpresa, sino la renovación de algo que el mercado ya tenía descontado desde hace meses.
Lo que sigue: la ronda de septiembre
El partido real no se jugó el jueves con el comunicado de la USTR, sino un rato antes, en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, donde Jamieson Greer —representante comercial de EU— se reunió con Sheinbaum como parte de la tercera ronda de revisión bilateral del T-MEC. Greer y Ebrard fijaron ahí la cuarta ronda para septiembre, en Washington. Y ahí es donde el 10% actual podría moverse de verdad, según cómo se resuelva la pelea de fondo: las reglas de origen.
Washington quiere exigir más contenido regional para que un producto se considere hecho en Norteamérica y entre con arancel cero. México pide que ese porcentaje sume tanto lo fabricado en EU como lo fabricado en territorio mexicano, no solo lo primero. Sheinbaum resumió el objetivo en su conferencia del viernes: cerrar «un acuerdo de largo plazo» antes de que este parche arancelario se repita cada tres meses.
Por ahora el número que importa es uno solo: 10%, igual que ayer. El que hay que vigilar es otro: la fecha de septiembre, cuando recién ahí se sabrá si Norteamérica sigue jugando con las mismas reglas o si Washington logra estrecharlas todavía más.
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